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Etiqueta limpia (Clean label)

Una etiqueta clara y sincera es lo de hoy cuando se trata de alimentos y bebidas. Este concepto está respaldado por los resultados de una encuesta reciente encargada por la agencia de relaciones públicas especializada Ingredient Communications, la cual encontró que hasta el 73% de los consumidores están felices de pagar un precio más alto por un producto de comida o bebida elaborado con ingredientes que reconocen y en los que confían (Bizzozero, J. 2017).

El concepto de alimentos y bebidas de etiqueta limpia (productos que contienen ingredientes limpios y simples fáciles de reconocer) no es nada nuevo, pero se ha convertido en el centro de atención en los últimos años, ya que los consumidores conscientes de la salud quieren saber lo que están poniendo en sus cuerpos.

La etiqueta limpia ya no es una moda o una tendencia, es la “nueva norma” que está impulsando la innovación en todas las categorías de productos de consumo inmediato. Pero en ninguna parte esto es más evidente que en la industria de alimentos y bebidas, donde las ventas globales de productos de este estilo de etiqueta alcanzan los $165 mil millones de dólares en 2015 y se proyecta que alcance los $180 mil millones para 2023. La industria de alimentos y bebidas está experimentando un cambio de paradigma en la forma en que procesan, crean y entregan sus productos a los consumidores; sin embargo, tener una etiqueta limpia no es tan fácil. De hecho, hay mucha incertidumbre y a menudo, la ‘etiqueta limpia’ se trata más de las percepciones de los consumidores que de algo concreto y tangible. Este fue el tema de la cumbre “Cumplir con la expectativa de etiqueta limpia” en SupplySide West 2016.

En una encuesta de 1300 consumidores en Europa, América del Norte y Asia-Pacífico, el 52 por ciento de los encuestados dijo que gastaría más del 10 por ciento más en un producto alimenticio o bebida que contuviera ingredientes que reconocieran y en los que confiaran. Mientras tanto, el 18 por ciento dijo que pagaría un 75 por ciento o más extra. En general, el 76 por ciento de los encuestados dijeron que sería más probable que compraran un producto que contuviera ingredientes que reconocieran y en los que confiaran.

Los hallazgos subrayan la creciente importancia del etiquetado limpio y claro y el uso de ingredientes que son familiares para los consumidores. También sugieren que existe una gran oportunidad para aprovechar el potencial de la marca compartida entre los fabricantes de alimentos y bebidas y sus proveedores de ingredientes.

La comercialización de productos terminados que contienen ingredientes de “marca” que los consumidores reconocen podría ser clave para obtener una prima de precio sustancial en la tienda. “Una barrera para la marca compartida es la percepción entre las empresas de alimentos y bebidas de que reduce su capacidad de darse una vuelta entre los proveedores de materias primas para lograr el mejor precio. Sin embargo, con consumidores dispuestos a pagar sobreprecios tan elevados por productos elaborados con ingredientes que conocen, este factor podría compensarse fácilmente con mayores ventas y ganancias”, agregó.

Según Neil Cary, fundador de Surveygoo Market Research Consultancy que realizó la encuesta, “Nuestra encuesta revela una convergencia significativa en la forma en que los consumidores de todo el mundo comparten prioridades similares en el abastecimiento y el consumo de alimentos de alta calidad. Sin embargo, también existen diferencias clave entre los mercados. La disposición a pagar más por ingredientes reconocibles es más fuerte en los EE. UU., lo que destaca la importancia de un etiquetado limpio y claro en el mercado estadounidense. Los consumidores asiáticos también otorgan un valor muy alto a la calidad de sus alimentos y están dispuestos a pagar más por los mejores ingredientes, a pesar de que los ingresos promedio son más bajos”.

La encuesta encontró que el reconocimiento de los ingredientes es uno de los principales impulsores de la elección del producto, y más de la mitad de los encuestados (52 por ciento) lo consideran un factor importante. Esto fue comparable con la capacidad de ver la información nutricional en el paquete (considerada importante por el 53 por ciento) y sabor (50 por ciento). 

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